Tras el lavado, el planchado y el secado, la ropa limpia se transfiere al sistema de bolsas y, mediante un sistema de control, se envía a la zona de planchado y doblado. El sistema de bolsas dispone de almacenamiento y una función de transferencia automática, lo que reduce considerablemente el esfuerzo físico.
El sistema puede soportar una carga de 120 kg.
La plataforma de clasificación CLM tiene plenamente en cuenta la comodidad del operario. La altura del puerto de alimentación y la del cuerpo están al mismo nivel, eliminando la posición de foso.